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martes, 14 de septiembre de 2010

Por qué no le creo al presidente

Aunque en todos los medios de comunicación disponible se presenta la imagen del presidente hablando de los grandes avances que su gobierno ha tenido he de decir que por ahora no me siento confiado en la seguridad de sus palabras y he de decir porqué.

No le creo cuando dice que se ha fomentado el empleo cuando gente a mi alrededor y yo mismo hemos sufrido en esta administración la pérdida del empleo y la aceptación de nuevos empleos en condiciones de desamparo pues no existe la posibilidad de conseguir un empleo con las prestaciones mínimas.

No le creo cuando dice que la lucha al narcotráfico se está ganando y sigo viendo a los mismos malvivientes drogándose en la esquina, y en la televisión se abarrota el espacio de anuncios del presidente y gobernadores anunciando sus informes y no veo por ninguna parte una campaña masiva para la prevención de la drogadicción causa por la cual se ha desatado de manera terrible la violencia en todo el país.

No le creo cuando dice que estamos creciendo económicamente y que el país salió ya de la crisis cuando veo a mis amigos, compañeros y familiares, cada vez más pobres, y cada ves con más dificultades y los que son afortunados con más deudas.

No le creo cuando dice que se reformará la educación cuando veo que quiere reducir el presupuesto de la única universidad de Latinoamérica que figura dentro de las 500 mejores del mundo.

En fin, si al menos fuera cierto que siente profundamente las pérdidas de los bebés que murieron en la guardería ABC o si fueran condoliente de los casi 30,000 muertos por la delincuencia organizada, o por las víctimas inocentes de las decisiones que él ha tomado.

Pero puedo notar singular alegría en su rostro, cuando frecuentemente aparece en un comercial, noticia o mensaje televisivo o en algún anuncio. Verdaderamente le tiene sin cuidado el sufrimiento de los mexicanos menos afortunados, le tiene sin cuidado que cada vez paguemos más impuestos, que cada vez suba más la gasolina, que cada vez comamos menos y trabajemos más, esto es lo que ha provocado el presidente, por lo tanto, y viendo los hechos y no sus dichos he de decir que de los que diga… no le creo.

1 comentario:

  1. Cierto!!! ... yo tampoco creo nada; porque yo vivo con mi familia todo lo contrario a una vida digna. Es que tal vez, sólo para él (FCH), la situación sea cada día mejor y espero que por lo menos sus hijos le crean.

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